CRITERIOS DE EVALUACIÓN DE LA ASIGNATURA DE 1º ESO DE CIENCIAS NATURALES 1. Interpretar algunos fenómenos naturales mediante la elaboración de modelos sencillos y representaciones a escala del Sistema Solar y de los movimientos relativos entre la Luna, la Tierra y el Sol.
Se trata de comprobar que el alumnado es capaz de justificar razonadamente algunos fenómenos naturales, como la duración de los años, el día y la noche, los eclipses, las fases de la Luna, las mareas o las estaciones a través de la interpretación de los movimientos relativos de la Tierra en el Sistema Solar. Se valorará la capacidad de interpretar modelos gráficos sencillos (como el planetario o las representaciones esquemáticas a escala) que expliquen los fenómenos descritos y que son capaces de entresacar información relevante de una observación y relacionarla con datos no directamente observables. Este criterio contribuye a la adquisición de competencias básicas en la medida en que introduce la idea del pensamiento científico como método interpretativo de observaciones para enunciar y predecir el comportamiento de la naturaleza y, por tanto, la posibilidad de inferir reglas o leyes mediante el contraste continuo entre la realidad y las hipótesis que tratan de explicarla. En suma, implica la adecuada percepción del espacio físico y la competencia para realizar e interpretar representaciones gráficas y a escala del espacio. También abordan aspectos básicos la presencia cotidiana de los fenómenos para los que se plantea una interpretación, así como el afianzamiento de los conceptos sobre la medida del tiempo. 2. Describir razonadamente algunas de las observaciones y procedimientos científicos que han permitido avanzar en el conocimiento de nuestro planeta y del lugar que ocupa en el Universo y sus relaciones con el contexto histórico del momento.
Se trata de evaluar si el alumno comprende los principales argumentos que justifican el desarrollo de las teorías astronómicas y su evolución histórica (sobre la esfericidad de la Tierra y los movimientos terrestres, sistemas geocéntricos vs. sistemas heliocéntricos, etc.), haciendo hincapié en las repercusiones condiciones sociales de las mismas (influencia de la religión en la historia de la ciencia, astrología y conjeturas pseudo-científicas) y en los cambios que ejercen las revoluciones científicas sobre las sociedades. Con este criterio se contribuye a la adquisición de competencias básicas al introducir el componente histórico de construcción continua del conocimiento y la idea de provisionalidad de la ciencia. Ayuda a la interpretación de fenómenos sociales y a la aproximación a la ciencia como producto del hombre en su contexto social. Además, contribuye a la dimensión ética de dicha competencia en cuanto que modelo para la erradicación de dogmatismos y asunción de valores de tolerancia y respeto para contrastar explicaciones distintas a los mismos hechos lo cual comporta una actitud positiva hacia el cambio y la innovación que presupone flexibilidad de planteamientos. 3. Establecer procedimientos para describir las propiedades de materiales que nos rodean, tales como la masa, el volumen, los estados en los que se presentan y sus cambios.
Se pretende comprobar que el alumnado es capaz de interpretar cuantitativa y cualitativamente algunas propiedades de la materia utilizando experiencias sencillas que le permitan investigar sus características e identificar los cambios de estado que experimenta, a la vez que se valora el manejo del instrumental científico y las habilidades adquiridas en la interpretación y representación de los datos obtenidos y muy en particular de los gases (por su contribución al establecimiento de la estructura corpuscular de la materia), utilizando experiencias sencillas que le permitan comprender que tienen masa, ocupan volumen, se comprimen, se dilatan y se difunden. La contribución del criterio al logro de las competencias básicas se limita al desarrollo de la habilidad progresiva para poner en práctica los procesos y actitudes propios de la indagación científica: identificar y plantear problemas relevantes; realizar observaciones directas e indirectas; formular preguntas que constituyen la aplicación del pensamiento científico-técnico para obtener conclusiones basadas en pruebas, con la finalidad de comprender y tomar decisiones sobre el mundo físico. 4. Relacionar propiedades de los materiales con el uso que se hace de ellos y diferenciar entre mezclas y sustancias, gracias a las propiedades características de estas últimas, o bien por la posibilidad de separación de sus componentes por procedimientos físicos.
Se trata de saber si el alumnado relaciona el uso de los materiales en la construcción de objetos con sus propiedades, y es capaz de diferenciar las mezclas de las sustancias por la posibilidad de separar aquéllas por procesos físicos como la filtración, decantación, cristalización, etc., aprovechando las propiedades que diferencian a cada sustancia de las demás. Al tiempo, deben conocer que existen cambios que hacen variar la naturaleza y las propiedades de las sustancias transformándolas en otras distintas. Este criterio plantea aspectos básicos de tal modo que se posibilita la comprensión de sucesos, la predicción de consecuencias y la actividad dirigida a la mejora y preservación de las condiciones de vida. 5. Conocer la existencia de la atmósfera y las propiedades del aire, llegar a interpretar cualitativamente fenómenos atmosféricos y valorar la importancia del papel protector de la atmósfera para los seres vivos, considerando las repercusiones de la actividad humana en la misma.
El alumno ha de ser capaz de obtener y analizar datos de distintas variables meteorológicas utilizando instrumentos de medición que le permitan familiarizarse con estos conceptos hasta llegar a interpretar algunos fenómenos meteorológicos sencillos y cercanos, adquiriendo una concepción dinámica de la atmósfera, al constatar la existencia de cambios. Se valorará también el conocimiento de los graves problemas de contaminación ambiental actuales y sus repercusiones, así como su actitud positiva frente a la necesidad de contribuir a su solución. La contribución del criterio a las competencias básicas consiste en el desarrollo y aplicación del pensamiento científico-técnico para interpretar la información que se recibe y para predecir y tomar decisiones proporcionando destrezas asociadas a la planificación y manejo de soluciones técnicas, para satisfacer las necesidades de la vida cotidiana y para tomar conciencia de la necesidad de racionalizar la intervención humana en la naturaleza. 6. Explicar, a partir del conocimiento de las propiedades del agua, el ciclo del agua en la naturaleza y su importancia para los seres vivos, considerando las repercusiones de las actividades humanas en relación con su utilización.
Se trata de evaluar si el alumno es capaz de interpretar y elaborar esquemas sobre el ciclo del agua adquiriendo una concepción dinámica de la hidrosfera, reconociendo en particular las características de su entorno, al constatar la existencia de cambios y valorar su importancia teniendo en cuenta los problemas que las actividades humanas han generado en cuanto a la gestión de los recursos de agua dulce y a su contaminación. De este modo, se valorará también la actitud positiva frente a la necesidad de una gestión sostenible del agua, haciendo hincapié en las actuaciones personales que potencien la reducción en el consumo y su reutilización. Este criterio presenta aspectos básicos competenciales en cuanto que supone el desarrollo y aplicación del pensamiento científico-técnico para interpretar la información que se recibe y para predecir y tomar decisiones con iniciativa y autonomía personal. Asimismo, implica la utilización de valores y criterios éticos asociados a la ciencia y al desarrollo tecnológico como el uso responsable de los recursos naturales, el cuidado del medio ambiente, el consumo racional y responsable, y la protección de la salud individual y colectiva como elementos clave de la calidad de vida de las personas. 7. Conocer las rocas y los minerales más frecuentes, en especial los que se encuentran en el entorno próximo, utilizando claves sencillas y reconocer sus aplicaciones más frecuentes relacionándolas con las propiedades.
El alumnado ha de distinguir los diferentes tipos de rocas (magmáticas, metamórficas y sedimentarias) y minerales más comunes a partir de sus propiedades características, como la homogeneidad, aspecto, densidad y reacciones ante determinados reactivos en el caso de las rocas; y el brillo, dureza, densidad, etc. en los minerales. Se hará énfasis en las rocas que se encuentran en el entorno más cercano, identificando sus aplicaciones más frecuentes. Con este criterio se adquieren destrezas asociadas a la planificación y manejo de soluciones, para satisfacer las necesidades de la vida cotidiana y para la adecuada percepción del espacio físico. 8. Reconocer que los seres vivos están constituidos por células y que llevan a cabo funciones vitales que les diferencian de la materia inerte. Identificar y reconocer las peculiaridades de los grupos más importantes, utilizando claves dicotómicas para su identificación.
Se trata de comprobar que el alumnado es capaz de reconocer y describir las características de estructura, organización y función de los seres vivos, a partir de muestras, fotografías, dibujos u otros medios. Asimismo, han de adquirir los criterios que permiten clasificar los seres vivos utilizando claves sencillas y técnicas de observación, como el uso de la lupa binocular y el microscopio para identificar células de organismos unicelulares y pluricelulares, y los rasgos más relevantes de un ser vivo que explican su pertenencia a un grupo taxonómico determinado. La contribución del criterio al logro de las competencias básicas se concreta en el desarrollo progresivo de la capacidad de interpretar la información que se recibe, plantear problemas relevantes y realizar observaciones directas e indirectas. También incorpora la aplicación de algunas nociones, conceptos científicos y técnicos, que contribuyen a la diferenciación y valoración del conocimiento científico al lado de otras formas de conocimiento. 9. Valorar positivamente la diversidad natural así como conocer, respetar y proteger el patrimonio natural de Andalucía, señalando los medios para su protección y conservación.
Con este criterio se pretende comprobar que el alumnado conoce y valora el patrimonio natural de Andalucía, adquiriendo actitudes de aprecio, respeto y protección del mismo. Asimismo, el criterio pretende comprobar si el alumnado valora la naturaleza, apreciando las repercusiones de todo tipo que acarrea su deterioro y adquiriendo actitudes de rechazo de todas aquellas actividades no sostenibles que produzcan contaminación, alteración o destrucción de los ecosistemas naturales. Este criterio trata aspectos básicos de tal modo que se posibilita el reconocimiento de espacios naturales singulares y la importancia de la mejora y preservación de las condiciones que los hacen posible. Implica la adecuada percepción del espacio físico en el que se desarrollan la vida y la actividad humana, tanto a gran escala como en el entorno inmediato, y la habilidad para interactuar con el espacio circundante procurando la conservación de los recursos y la diversidad natural.
1. Interpretar algunos fenómenos naturales mediante la elaboración de modelos sencillos y representaciones a escala del Sistema Solar y de los movimientos relativos entre la Luna, la Tierra y el Sol.
Se trata de comprobar que el alumnado es capaz de justificar razonadamente algunos fenómenos naturales, como la duración de los años, el día y la noche, los eclipses, las fases de la Luna, las mareas o las estaciones a través de la interpretación de los movimientos relativos de la Tierra en el Sistema Solar. Se valorará la capacidad de interpretar modelos gráficos sencillos (como el planetario o las representaciones esquemáticas a escala) que expliquen los fenómenos descritos y que son capaces de entresacar información relevante de una observación y relacionarla con datos no directamente observables.
Este criterio contribuye a la adquisición de competencias básicas en la medida en que introduce la idea del pensamiento científico como método interpretativo de observaciones para enunciar y predecir el comportamiento de la naturaleza y, por tanto, la posibilidad de inferir reglas o leyes mediante el contraste continuo entre la realidad y las hipótesis que tratan de explicarla. En suma, implica la adecuada percepción del espacio físico y la competencia para realizar e interpretar representaciones gráficas y a escala del espacio. También abordan aspectos básicos la presencia cotidiana de los fenómenos para los que se plantea una interpretación, así como el afianzamiento de los conceptos sobre la medida del tiempo.
2. Describir razonadamente algunas de las observaciones y procedimientos científicos que han permitido avanzar en el conocimiento de nuestro planeta y del lugar que ocupa en el Universo y sus relaciones con el contexto histórico del momento.
Se trata de evaluar si el alumno comprende los principales argumentos que justifican el desarrollo de las teorías astronómicas y su evolución histórica (sobre la esfericidad de la Tierra y los movimientos terrestres, sistemas geocéntricos vs. sistemas heliocéntricos, etc.), haciendo hincapié en las repercusiones condiciones sociales de las mismas (influencia de la religión en la historia de la ciencia, astrología y conjeturas pseudo-científicas) y en los cambios que ejercen las revoluciones científicas sobre las sociedades.
Con este criterio se contribuye a la adquisición de competencias básicas al introducir el componente histórico de construcción continua del conocimiento y la idea de provisionalidad de la ciencia. Ayuda a la interpretación de fenómenos sociales y a la aproximación a la ciencia como producto del hombre en su contexto social. Además, contribuye a la dimensión ética de dicha competencia en cuanto que modelo para la erradicación de dogmatismos y asunción de valores de tolerancia y respeto para contrastar explicaciones distintas a los mismos hechos lo cual comporta una actitud positiva hacia el cambio y la innovación que presupone flexibilidad de planteamientos.
3. Establecer procedimientos para describir las propiedades de materiales que nos rodean, tales como la masa, el volumen, los estados en los que se presentan y sus cambios.
Se pretende comprobar que el alumnado es capaz de interpretar cuantitativa y cualitativamente algunas propiedades de la materia utilizando experiencias sencillas que le permitan investigar sus características e identificar los cambios de estado que experimenta, a la vez que se valora el manejo del instrumental científico y las habilidades adquiridas en la interpretación y representación de los datos obtenidos y muy en particular de los gases (por su contribución al establecimiento de la estructura corpuscular de la materia), utilizando experiencias sencillas que le permitan comprender que tienen masa, ocupan volumen, se comprimen, se dilatan y se difunden.
La contribución del criterio al logro de las competencias básicas se limita al desarrollo de la habilidad progresiva para poner en práctica los procesos y actitudes propios de la indagación científica: identificar y plantear problemas relevantes; realizar observaciones directas e indirectas; formular preguntas que constituyen la aplicación del pensamiento científico-técnico para obtener conclusiones basadas en pruebas, con la finalidad de comprender y tomar decisiones sobre el mundo físico.
4. Relacionar propiedades de los materiales con el uso que se hace de ellos y diferenciar entre mezclas y sustancias, gracias a las propiedades características de estas últimas, o bien por la posibilidad de separación de sus componentes por procedimientos físicos.
Se trata de saber si el alumnado relaciona el uso de los materiales en la construcción de objetos con sus propiedades, y es capaz de diferenciar las mezclas de las sustancias por la posibilidad de separar aquéllas por procesos físicos como la filtración, decantación, cristalización, etc., aprovechando las propiedades que diferencian a cada sustancia de las demás. Al tiempo, deben conocer que existen cambios que hacen variar la naturaleza y las propiedades de las sustancias transformándolas en otras distintas.
Este criterio plantea aspectos básicos de tal modo que se posibilita la comprensión de sucesos, la predicción de consecuencias y la actividad dirigida a la mejora y preservación de las condiciones de vida.
5. Conocer la existencia de la atmósfera y las propiedades del aire, llegar a interpretar cualitativamente fenómenos atmosféricos y valorar la importancia del papel protector de la atmósfera para los seres vivos, considerando las repercusiones de la actividad humana en la misma.
El alumno ha de ser capaz de obtener y analizar datos de distintas variables meteorológicas utilizando instrumentos de medición que le permitan familiarizarse con estos conceptos hasta llegar a interpretar algunos fenómenos meteorológicos sencillos y cercanos, adquiriendo una concepción dinámica de la atmósfera, al constatar la existencia de cambios. Se valorará también el conocimiento de los graves problemas de contaminación ambiental actuales y sus repercusiones, así como su actitud positiva frente a la necesidad de contribuir a su solución.
La contribución del criterio a las competencias básicas consiste en el desarrollo y aplicación del pensamiento científico-técnico para interpretar la información que se recibe y para predecir y tomar decisiones proporcionando destrezas asociadas a la planificación y manejo de soluciones técnicas, para satisfacer las necesidades de la vida cotidiana y para tomar conciencia de la necesidad de racionalizar la intervención humana en la naturaleza.
6. Explicar, a partir del conocimiento de las propiedades del agua, el ciclo del agua en la naturaleza y su importancia para los seres vivos, considerando las repercusiones de las actividades humanas en relación con su utilización.
Se trata de evaluar si el alumno es capaz de interpretar y elaborar esquemas sobre el ciclo del agua adquiriendo una concepción dinámica de la hidrosfera, reconociendo en particular las características de su entorno, al constatar la existencia de cambios y valorar su importancia teniendo en cuenta los problemas que las actividades humanas han generado en cuanto a la gestión de los recursos de agua dulce y a su contaminación. De este modo, se valorará también la actitud positiva frente a la necesidad de una gestión sostenible del agua, haciendo hincapié en las actuaciones personales que potencien la reducción en el consumo y su reutilización.
Este criterio presenta aspectos básicos competenciales en cuanto que supone el desarrollo y aplicación del pensamiento científico-técnico para interpretar la información que se recibe y para predecir y tomar decisiones con iniciativa y autonomía personal. Asimismo, implica la utilización de valores y criterios éticos asociados a la ciencia y al desarrollo tecnológico como el uso responsable de los recursos naturales, el cuidado del medio ambiente, el consumo racional y responsable, y la protección de la salud individual y colectiva como elementos clave de la calidad de vida de las personas.
7. Conocer las rocas y los minerales más frecuentes, en especial los que se encuentran en el entorno próximo, utilizando claves sencillas y reconocer sus aplicaciones más frecuentes relacionándolas con las propiedades.
El alumnado ha de distinguir los diferentes tipos de rocas (magmáticas, metamórficas y sedimentarias) y minerales más comunes a partir de sus propiedades características, como la homogeneidad, aspecto, densidad y reacciones ante determinados reactivos en el caso de las rocas; y el brillo, dureza, densidad, etc. en los minerales. Se hará énfasis en las rocas que se encuentran en el entorno más cercano, identificando sus aplicaciones más frecuentes.
Con este criterio se adquieren destrezas asociadas a la planificación y manejo de soluciones, para satisfacer las necesidades de la vida cotidiana y para la adecuada percepción del espacio físico.
8. Reconocer que los seres vivos están constituidos por células y que llevan a cabo funciones vitales que les diferencian de la materia inerte. Identificar y reconocer las peculiaridades de los grupos más importantes, utilizando claves dicotómicas para su identificación.
Se trata de comprobar que el alumnado es capaz de reconocer y describir las características de estructura, organización y función de los seres vivos, a partir de muestras, fotografías, dibujos u otros medios. Asimismo, han de adquirir los criterios que permiten clasificar los seres vivos utilizando claves sencillas y técnicas de observación, como el uso de la lupa binocular y el microscopio para identificar células de organismos unicelulares y pluricelulares, y los rasgos más relevantes de un ser vivo que explican su pertenencia a un grupo taxonómico determinado.
La contribución del criterio al logro de las competencias básicas se concreta en el desarrollo progresivo de la capacidad de interpretar la información que se recibe, plantear problemas relevantes y realizar observaciones directas e indirectas. También incorpora la aplicación de algunas nociones, conceptos científicos y técnicos, que contribuyen a la diferenciación y valoración del conocimiento científico al lado de otras formas de conocimiento.
9. Valorar positivamente la diversidad natural así como conocer, respetar y proteger el patrimonio natural de Andalucía, señalando los medios para su protección y conservación.
Con este criterio se pretende comprobar que el alumnado conoce y valora el patrimonio natural de Andalucía, adquiriendo actitudes de aprecio, respeto y protección del mismo. Asimismo, el criterio pretende comprobar si el alumnado valora la naturaleza, apreciando las repercusiones de todo tipo que acarrea su deterioro y adquiriendo actitudes de rechazo de todas aquellas actividades no sostenibles que produzcan contaminación, alteración o destrucción de los ecosistemas naturales.
Este criterio trata aspectos básicos de tal modo que se posibilita el reconocimiento de espacios naturales singulares y la importancia de la mejora y preservación de las condiciones que los hacen posible. Implica la adecuada percepción del espacio físico en el que se desarrollan la vida y la actividad humana, tanto a gran escala como en el entorno inmediato, y la habilidad para interactuar con el espacio circundante procurando la conservación de los recursos y la diversidad natural.